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Poor Edward- Tom Waits

Ficha Técnica

Título de la canción: Poor Edward.

Cantante: Tom Waits.

Álbum: Alice.

Compositor: Tom Waits.

Disquera: ANTI Records.
Año: 2002.

Género musical: Blues Alternativo.

Análisis​

 

 

Contexto histórico:

En el siglo XIX nació  en Inglaterra Edward Mordrake, hijo de una pareja burguesa bien posicionada en Postmouth. No obstante, Edward padecía de un síndrome denominado diprosopia, que también es conocido como duplicación craneofacial, cosa que en ocasiones también puede ser considerado como un gemelo parásito que comenzó a desarrollarse en el cuerpo de su hermano sin que el proceso llegara a culminar. 

A diferencia de los denominados “siameses”, el rostro que se formó en la parte posterior de la cabeza de Edward no contaba con vida propia ni con los órganos vitales que lo dotaran de ciertas facultades, sino que sólo se trataba de una cuestión morfológica-estructural. Este rostro contaba con ciertos músculos y nervios mal formados o desarrollados, pero éstos no gozaban —científicamente hablando— de las cualidades necesarias para moverse. Únicamente, el rostro tenía algunos movimientos o tics involuntarios que, seguramente, causaban molestias a Edward. 

Sin embargo, como generalmente ocurre en cuestiones de este tipo, una serie de mitos y fantasías giraron en torno a Mordrake, ya que se menciona que este segundo rostro era capaz de sonreír o de llorar. Asimismo, Edward afirmaba que habían ocasiones en que no podía dormir porque su gemelo parásito se encontraba susurrándole por las noches. Esto y la repulsión que los demás sentían hacia él fueron las circunstancias que lo sumieron en la depresión. 

Al ser pertenecer a una familia apoderada, Edward recurrió a los mejores médicos buscando que le fuera extirpado su segundo rostro, pero los médicos aseguraron de que no podrían llevar a cabo la cirugía por el riesgo que ésta implicaba. En el texto Anomalías y curiosidades de la medicina de George M. Gould publicado en 1900 se incluyó un breve texto atribuido a Mordrake donde se exponía su caso y en él se menciona: “La imaginación no puede concebir las tentaciones espantosas en las que me envuelve. Por alguna imperdonable maldad de mis antepasados estoy cosido a este demonio, porque estoy seguro de que es un demonio. Yo ruego y suplico para que lo eliminen del mundo, aunque yo muera”. 

Sumido en la depresión y sin esperanza alguna de ser separado de su gemelo parásito, Edward —a los 23 años— acudió a un hotel donde terminó colgándose y terminando con su vida y con esto, con su sufrimiento. Existen numerosos rumores que se han construido acerca de su segundo rostro donde se decía que se trataba de alguien de sexo femenino. Sin embargo, debido a la carencia de la proteína propia de la diprosopia, el rostro obligatoriamente tendría que haber sido del mismo sexo que el cuerpo de donde emergía. 

La muerte y las condiciones de vida de Edward Mordrake siguen siendo un misterio hoy en día, todo esto alimentado por los mitos urbanos, ya que no existe un documento que certifique al cien por ciento su situación. Incluso, la fotografía que circula por diversos sitios web es de dudosa procedencia debido a la calidad de ésta, cosa que era muy avanzado para la época en que vivió Edward. 

 

Análisis de la lírica:

Sin duda alguna, la espectral y trágica historia de Edward Mordrake ha llamado la atención de más de un creativo para convertirlo en el protagonista o personaje de alguna obra artística. El músico y compositor Tom Waits escribió una canción que recupera la historia de este hombre burgués y que, seguramente, se convirtió en un marginado social siendo considerado un fenómeno o una creación del diablo. 

La lírica de la canción Poor Edward resulta bastante sencilla y breve, limitándose a contar únicamente lo que sucedió en su vida. No obstante, el compositor incluyó alguno de los rumores en torno a la segunda cara de Mordrake, ya que da por sentado que se trataba de un rostro femenino cosa que —como ya se vio anteriormente—, resulta imposible en este problema de malformación humana. 

La canción comienza con la lúgubre voz del narrador preguntando directamente al oyente si ha escuchado las noticias en torno a Edward. Este simple verso ayuda al oyente a situarse en el tiempo narrativo en el que se está contando la historia. Resulta evidente que se trata del siglo XIX, seguramente poco tiempo después de su muerte. El resto de la lírica funciona a manera de semblanza u obituario donde se realiza una recapitulación de la vida de este personaje. 

A continuación, el narrador procede a describir la principal característica de Edward: el segundo rostro que se encontraba en la parte posterior de su cabeza. En este punto se presenta uno de los falsos rumores en donde da por sentado que se trataba de un rostro femenino, lo que no sabe con certeza era que si era una mujer ya madura o de una mujer joven. En otros fragmentos se referirá al rostro como “ella”, lo que ayuda a entender que el narrador se ha posicionado a favor de esta idea que ha sido desacreditada científicamente. 

El narrador menciona que los médicos le dieron el dictamen final a Edward en el que aseguraban que si se le practicaba una cirugía para extirpar a su gemelo parásito le ocasionaría la muerte, por lo que concluye que estaba condenado a vivir con ello y, en cierto modo, condenado al infierno como se mencionará posteriormente. 

Al segundo rostro se le atribuye un carácter demoniaco como si se tratara de una maldición que fue lanzada a Edward y cuyo único objetivo fuera atormentarlo y hacer su vida todavía más dolorosa. Incluso, el narrador llega a mencionar que se trataba de un “gemelo demoniaco” que era capaz de reír y de llorar. Asimismo se cuenta que las frases que le susurraba a Mordrake sólo se escuchaban en el infierno. 

El desenlace de la situación de Edward se encuentra cerca. Después de recibir la noticia de la imposibilidad de llevar a cabo la separación y al saber que se encontraría encadenado de por vida a su otro rostro decidió tomar la fatal resolución. Acudió a un hotel en donde solicitó una suite para colgarse del balcón y, así, terminar con su sufrimiento. 

Los últimos cuatro versos de la canción indagan acerca de lo que le ocurrió a Edward después de su muerte. Una versión afirma que logró librarse de su segunda cara de una vez por toda con su muerte. Sin embargo, el narrador está seguro de que fue el rostro quien lo fue guiando hasta el suicidio, ya que —al ser un ente demoniaco— su objetivo había sido conducir a Mordrake al infierno, sitio al que seguramente irá según la creencia cristiana al haber cometido suicidio y donde se encontrará atado también a aquel misterioso ente que compartía su cabeza.

 

Análisis de la música:

La musicalización de Poor Edward contribuye bastante a sembrar en el oyente el misticismo y —a la vez— el dramatismo que yace dentro de toda esta historia que cuenta con ciertos elementos veraces, otros dudosos y unos cuantos más ficticios y fantasiosos. La canción comienza con una breve introducción interpretada por un instrumento de cuerda —seguramente un violonchelo— acompañado por un piano por lo bajo. Casi a los veinte segundos la grave voz de Tom Waits comienza a interpretar la lírica de la canción. 

Los distintos versos que son interpretados se encuentran separados entre ellos por uno o dos compases, cosa que ayuda al oyente a procesar la historia que está escuchando. Asimismo, la ausencia de un coro indica que se trata de una canción biográfica-homenaje que no tiene como objetivo convertirse en un éxito musical coreado por los fanáticos del músico y compositor. Una vez que la historia de Edward termina de ser narrada la música continúa  por minuto y medio con un tono fúnebre que va ad hoc con la resolución de la historia de Mordrake, tiempo que puede llegar a ser utilizado por el oyente para que reflexione acerca de la vida de este personaje, así como de la resolución a la que llegó.

 

Fuente consultada:

-Jiménez, Pepo, “La verdadera historia de Edward Mordrake, el hombre con dos caras”, en Ciencia xplora, consultada en línea el 2 de noviembre de 2015, disponible en http://www.cienciaxplora.com/naturaleza/verdadera-historia-edward-mordrake-hombre-dos-caras_2014092500080.html.

 

 

 

 

Por: Alfonso Ortega Mantecón.

@PonchoCorax