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Pies descalzos, sueños blancos - Shakira

Ficha Técnica

Título de la canción: Pies descalzos, sueños blancos.

Cantante: Shakira.

Álbum: Pies descalzos.

Compositores: Shakira, Luis F. Ochoa.

Disquera: Sony Music.
Año: 1995.

Género musical: Pop.

Análisis​

 

 

Análisis de la lírica:

“Pies descalzos, sueños blancos” es, sin duda alguna, una de las mejores canciones de Shakira, quien se ha convertido en un importante referente la música latinoamericana. Esta pieza musical fue compuesta por la misma cantante colombiana junto con Luis F. Ochoa y dio nombre su primer álbum de estudio, así como a una fundación destinada a ayudar y a apoyar a niños en situaciones precarias.

Esta canción de Shakira presenta interesantes reflexiones acerca de la vida en sociedad, poniendo en duda el porqué debemos permanecer anclados a una serie de creencias y prácticas que se han asentado por el simple uso y costumbre, no porque gocen de una verdadera explicación lógica y fundamentada. A la vez, se presenta a sí misma como alguien que ha sido incapaz de enmarcarse en estos principios canónicos.

La canción comienza con una interpretación del coro, donde le habla a su receptor —el hombre o la humanidad misma— para pedirle que recuerde que alguna vez perteneció a un grupo de seres que caminaban descalzos y con “sueños blancos”. En lo que se refiere a la desnudez de los pies, considerando también el resto de lo que se mencionará en la letra, se puede entender como el hecho de que el hombre ha sido capaz de vivir sin superfluidades, lujos y sin una serie de convenciones que le dicten cómo debe actuar y qué debe lograr en su vida. En cierto modo, los pies descalzos podrían significar esta “pureza” primigenia del ser humano. Esto último se podría vincular con los “sueños blancos”, un estado de semi-inconsciencia —atribuido a la ausencia de sueño, común en quienes conducen un vehículo por muchas horas— donde se pierde la noción del espacio y tiempo. En la letra, podría verse también desde una perspectiva más simbólica considerando que alude a aquellos tiempos donde el ser humano se preocupaba únicamente por vivir el momento sin esquematizar o planear tan detalladamente su plan de vida.

Finalmente, en los dos últimos versos del coro, la narradora recupera la idea religiosa de que el hombre viene del polvo y que está destinado a volver a serlo, situación que recupera la efimeridad de la vida. De igual manera se menciona “piensa que el hierro siempre al calor es blando”. Este verso, tomando nuevamente en cuenta el resto del mensaje comunicado en la canción, podría entenderse que el hierro se asocia a la misma rigidez de las normas y convenciones sociales que parecieran impedirnos actuar libremente para permanecer apegados y atados en ellas. Esta dureza, por más difícil que parezca, también cuenta con una debilidad que le permitirá ser maleable; situación equiparable a las convenciones sociales que pueden llegar a cambiar a través del esfuerzo y la presión.

En la primera estrofa de la canción, la narradora se remonta al mito bíblico de Adán y Eva con el fin de mostrar esta etapa de pies descalzos (pureza) por la que transitó la humanidad lejos de normas y convenciones sociales, propiamente sería antes de la construcción de las grandes civilizaciones. En esta estrofa, se exalta la desobediencia del hombre a lo preestablecido en el marco religioso, misma cosa que lo “arrojó” al mundo real, todo esto exaltando que fue por convicción propia: “Tú mordiste la manzana y renunciaste al paraíso y condenaste a una serpiente siento tú el que así lo quiso”.

La segunda estrofa continúa con este “recorrido” por la historia del ser humano incluyendo elementos provenientes de la mitología y religión, así como otros de tinte fantástico (como lo podría ser la supuesta convivencia y enfrentamiento entre la raza humana y los dinosaurios). En ésta, la narradora exalta el hecho de que el hombre permaneció desnudo —puro y libre de lo que denunciará más adelante— por varios milenios. De igual manera, fue capaz de hacer frente a todos los obstáculos que se ponían en su camino, los supuestos dinosaurios, sin tener un gran arsenal de herramientas o recursos a su alcance, exaltando así su ingenio.

La canción continúa con el pre-coro, donde la narradora interpela al oyente —al ser humano— esbozando una comparación entre ambos tiempos (el pasado de los pies descalzos y el presente). Mientras que anteriormente se preocupaba sólo por vivir la vida, al día, sin superfluidades; ahora éste ha esbozado todo un esquema de vida orientado, supuestamente, a la felicidad siguiendo un camino o una serie de pasos que se han acordado —inconscientemente y a través de la costumbre— socialmente. En este fragmento pareciera que se reclama al ser humano este radical cambio: “Y ahora estás aquí, queriendo ser feliz, cuando no te importó un pepino tu destino”.

Después de una primera repetición del coro se recupera el hilo del desarrollo de la humanidad. Una vez que el hombre abandonó el paraíso y las comodidades para sobrevivir en libertad y por su cuenta; llega el momento donde comenzó a distanciarse de la visión idílica y soñada por parte de la narradora: la consolidación de la civilización, donde surgió un interés materialista por parte del hombre. Según la letra, con el establecimiento de las civilizaciones el ser humano se empeñó en construir un mundo perfecto, que aspirara a la belleza y a la minuciosidad y cuidado de los detalles: “Construiste un mundo exacto de acabados tan perfectos. Cada cosa calculada en su espacio y a su tiempo”.  En este sentido, siguiendo la lógica manejada hasta este momento en “Pies descalzos”, ese hombre de pies descalzos comenzó a utilizar zapatos, desprendiéndose de la pureza que lo había caracterizado.

En la cuarta estrofa de la canción, la narradora se introduce a sí misma como un ser que no se halla o adapta al mundo en el que vive. Sobre todo, le causa conflicto la exigencia de las convenciones y normas sociales, así como el deseo de querer cuantificar y medir todo lo que le rodea; pudiendo entender, así, que ella, añora y desearía haber vivido en aquellos tiempos de la raza de pies descalzos: “Yo que soy un caos completo, las entradas, las salidas, los nombres y la medidas no me caben en los sesos”.

La canción prosigue con una tercera repetición del coro. Una vez finalizada ésta, se presenta el clímax tanto narrativo como musical de ésta. En este fragmento, presenta un enlistado de las convenciones y normas sociales que, bajo su perspectiva, han distanciado al ser humano civilizado de la pureza que caracterizó a sus antepasados. Estas estrofas pueden ser consideradas como el punto medular en donde radica la crítica de Shakira a la sociedad y a sus principios.

Desde hechos como estar obligados a saludar siempre a los demás aunque no sean de nuestro agrado (“saludar al vecino”), o el hecho de establecer que se debe dormir en la noche y trabajar o estudiar durante el día (“acostarse a una hora, trabajar cada día”) o hasta el grado de limitar cómo se debe responder ante determinadas situaciones o qué pensamientos son deseables y cuáles no (“contestar sólo aquello y sentir sólo esto, y que Dios nos ampare de malos pensamientos”); la narradora critica estas convenciones sociales que se han asentado, no porque se encuentren presentes en alguna legislación, sino por simple costumbre, tradición y mera repetición.

Asimismo, critica directamente otras convenciones y estigmas sociales como el hecho de que quien no asiste al colegio y termina una carrera está destinado a ser visto como un mediocre o fracasado (“cumplir con las tareas, asistir al colegio, qué diría la familia si eres un fracasado”), así como aquel que dicta o da a entender que una mujer que ha cumplido los treinta años en soltería estará condenada a permanecer en este estado por toda la vida (“las mujeres se casan siempre antes de treinta, si no vestirán santos, aunque así no lo quieran”).

En este clímax musical y narrativo de la canción se enlistan numerosas convenciones, reglas y principios sociales, religiosos y morales que, según lo abordado en el resto de la letra, son los elementos o situaciones que han quitado al ser humano de la pureza que caracterizó a la raza de pies descalzos descrita en las primeras estrofas y en el coro de la canción. Al leer y analizar cada uno de los preceptos presentados por Shakira en la letra, uno puede preguntarse dónde se encuentran plasmados o asentados éstos —más allá de los manuales de moralidad y de religión— que, aún veinte años después del estreno de la canción, continúan siendo, en su mayoría y de manera alarmante, vigentes.

Análisis de la música:

 

La canción comienza, de manera directa y sin introducción alguna, con la voz de la cantante colombiana acompañada, únicamente, por algunos espaciados acordes de una guitarra acústica. Poco antes de que finalice la primera interpretación del coro se añade un bajo eléctrico. De manera previa a la llegada de la primera estrofa se presenta un breve intermedio musical donde la guitarra acústica es cambiada por una eléctrica, además de que se suma la batería a la canción.

Las estrofas gozan de una musicalización similar a este intermedio musical donde predomina el bajo eléctrico y la batería. La interpretación vocal de Shakira se caracteriza por ser bastante ágil y fluida, a la vez que transmite una gran energía propia del mensaje que busca transmitirse al oyente a través de “Pies descalzos”. Una vez que llega el clímax narrativo y musical, éste se expresa a través de un incremento en el brío de la interpretación vocal de la lírica. La canción concluye con un remate por parte de los instrumentos de cuerda y la batería.

 

 

 

Por: Alfonso Ortega Mantecón.

@PonchoCorax