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Paloma negra- Chavela Vargas

Ficha Técnica

Título de la canción: Paloma negra.

Cantante: Chavela Vargas.

Álbum: Chavela Vargas con el Cuarteto Lara Foster.

CompositorTomás Méndez.

Disquera: BMG Entertainment Mexico.
Año: 1997.

Género musical: Ranchero.

Análisis​

 

Análisis de la lírica:

Si existe una canción mexicana que ha sido capaz de rebasar numerosas fronteras, Paloma negra es el perfecto ejemplo. Melancólica, nostálgica y con una gran carga emotiva, esta pieza musical ha sido interpretada por grandes voces, tanto mexicanas como extranjeras. Sin duda alguna, una de las versiones más icónicas es la que se encuentra a cargo de la cantante costarricense Chavela Vargas. 

Compuesta por Tomás Méndez, Paloma negra cuenta la historia de un hombre que ha sido engañado por una mujer. Tras descubrir esta situación, se encuentra en una encrucijada en donde puede descubrir a su pareja engañándolo o pasar esta situación por alto. Éste es el dilema que ocupa gran parte de la lírica de esta pieza musical. 

La canción se encuentra narrada en primera persona en donde se aprecia que se trata de un narrador masculino. Asimismo, pareciera que el texto se encuentra dirigido hacia una segunda persona que es quien está engañando al narrador y también protagonista de Paloma negra

En los primeros versos se aprecia a un protagonista realmente devastado. Ha llorado bastante tiempo por la noche y aún así —a pesar de que lo desea— no ha amanecido. Este primer verso ayuda al oyente a situarse en lo que está ocurriendo en la canción. El hombre se ha lamentado de su situación —desconocida hasta el momento— durante toda la noche y ansía la llegada del amanecer (de la luz) que lo permita salir adelante. 

Los siguientes versos continúan brindando información importante acerca de qué es lo que atormenta al protagonista. El segundo, “ya no sé si maldecirte o por ti rezar”, revela la existencia de sentimientos encontrados en el protagonista. Se puede inferir que la persona a la que se refiere le ha causado bastante daño —situación que amerita que la maldiga—, pero, a la vez, se apiada de ella y piensa en rezar por ella, seguramente consciente de que lo que le ha hecho es algo bastante grave (en sentido religioso, podría tratarse de un pecado grave como la lujuria). 

La situación continúa complicándose en los dos siguientes versos: “Tengo miedo de buscarte y de encontrarte, donde me aseguran mis amigos que te vas”. Éstos aportan bastante para ampliar el contexto del protagonista y de la persona a la que pareciera estarse dirigiendo. La infidelidad que la pareja del narrador está cometiendo se infiere en estos fragmentos de la canción. Él sabe que lo que sus amigos le han contado es cierto y considera que si descubre a su pareja infraganti le hará más daño, todavía no ha asimilado esta situación y le cuesta aceptarlo, aunque sabe que no hay vuelta atrás. 

Una vez descubierto esto, el protagonista se pregunta qué hará ante tal situación. ¿Hará caso omiso a lo que ha hecho su pareja? ¿Dará por terminada la relación? Éstas son las dos preguntas que cavila el narrador. La primera opción la sopesa con los versos: “hay momentos en que quisiera mejor rajarme y arrancarme ya los clavos de mi penar”; es decir, en ocasiones piensa en poner un punto final a la relación que continúa haciéndole daño. Sin embargo, si toma esta decisión, también se verá afectado en demasía debido al afecto que aún profesa a su pareja: “Pero mis ojos se mueren sin mirar tus ojos”; en otras palabras, se considera incapaz de salir adelante sin ella “a su lado”. Por el momento, el narrador se decide por la segunda opción, aunque le pesa tomar esta decisión: “y mi cariño, con la aurora, te vuelve a esperar”. 

Tras este momento narrativo es posible identificar un corto salto en el tiempo, mismo que se expresa a través de los cambios dentro de la interpretación de la canción. El protagonista continúa enfrentándose a la misma situación que se había mencionado anteriormente. Su pareja se ha marchado temporalmente de su lado para divertirse y continuar con sus respectivos affaires: “Y agarraste, por tu cuenta, la parranda”. Ahora, el narrador se pregunta retóricamente —aunque ya sabe la respuesta— en dónde se encuentra ella, llamándola “paloma negra” (lo cual podría guardar un simbolismo completamente opuesto al de la “paz” que se asocia a las palomas blancas). 

El protagonista le pide desesperado a su pareja que deje de jugar con él y con su honra. En este punto de la canción se podría inferir que el narrador es visto por los demás como un hombre engañado que, aunque está consciente de la infidelidad, no hace algo por poner fin a esa relación. Tras esto, pareciera que el protagonista ha decidido dar el gran paso al considerar que su honor y su prestigio se están viendo fuertemente dañados. “Si tus caricias han de ser mías, de nadie más”. 

La resolución y el clímax narrativo de Paloma negra se presenta en los últimos cuatro versos. El protagonista reconoce que debe terminar la relación de una vez por toda. A pesar de que aún ama a su pareja profundamente, él ha tomado la decisión de pedirle que no vuelva a su lado. “Y aunque te amo con locura, ya no vuelvas”. Él se ha dado cuenta que le espera sufrimiento y preocupación constante si mantiene viva esta relación: “Paloma negra eres la reja de un penar”. Ahora, lo que el protagonista anhela es ser libre y comenzar una nueva vida al lado de alguien más. Le ha costado bastante trabajo tomar esta decisión, pero está dispuesto a no mirar hacia atrás —“Dios dame fuerza que me estoy muriendo por irla a buscar”— y a alejarse, definitivamente, de aquella paloma negra que tanto daño le ha hecho. 

 

Análisis de la música:

La musicalización de Paloma negra se enmarca, por completo, dentro de los cánones de la música ranchera, destacando las guitarras y el guitarrón como instrumentos principales. La canción comienza con un breve arreglo interpretado por dos o más guitarras. La grave y melancólica voz de Chavela Vargas no tarda en incorporarse a la canción en primer plano. 

Algo que resulta bastante destacable de esta versión de Paloma negra son los diferentes matices que la cantante costarricense insertó en la canción. Por ejemplo, en diversos versos —sobre los que recae el peso narrativo— se aprecia un aumento en la intensidad de la interpretación. Anteriormente, la línea vocal se había mantenido bastante estable y moderada. Sin embargo, en estos versos se presenta una ruptura completa que cuadra a la perfección con lo que está siendo narrado. 

Paloma negra es una canción que está destinada a permanecer dentro del cancionero popular mexicano que nunca dejará de escucharse tanto en México como en el mundo.

 

 

Por: Alfonso Ortega Mantecón.

@PonchoCorax