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La media vuelta- Luis Miguel

Ficha Técnica

Título de la canción: La media vuelta.

Cantente: Luis Miguel.

Álbum: Segundo romance.

CompositorJosé Alfredo Jiménez.

Disquera: WEA Latina.
Año: 1994.

Género musical: Balada. Bolero.

Análisis​

 

Análisis de la lírica:

La media vuelta es una composición de José Alfredo Jiménez (1963) que ha sido interpretada por numerosos artistas de talla internacional, entre ellos Juan Gabriel, Vicente Fernández, Javier Solís, Lucero, Lucha Villa, Susana Zabaleta y Luis Miguel. Se trata de una canción que ha sabido superar las barreras del tiempo y el paso de los años para consolidarse como una de las grandes exponentes del cancionero popular mexicano. 

En este caso, para la realización de este análisis se tomará en cuenta la interpretación del cantante Luis Miguel, quien incluyó en su disco Segundo romance —un álbum que estuvo compuesto por numerosos covers de importantes piezas de grandes compositores como Carlos Gardel, Armando Manzanero, Agustín Lara y Vicente Garrido— este tema de José Alfredo Jiménez. 

Después de una extensa introducción, el intérprete comienza a entonar las primeras notas que dan inicio a La media vuelta. En la canción, de manera muy general, se presenta la historia de un rompimiento amoroso. Sin embargo, en esta canción no se presenta la existencia de rencor o de una profunda depresión, sino que todo se encuentra presentado a través de los ojos de un narrador que, en cierto modo, da a entender que él ha aceptado  la decisión de su pareja de dar por terminada la relación a sabiendas de que ella terminará regresando a su lado. 

Ésta será la dinámica que se manejará a lo largo de las diferentes estrofas que estructuran esta canción. Al inicio de la primera, el narrador se dirige a su antigua pareja —aunque está consciente de que ella no puede oírlo, sino que se trata de un diálogo al vacío o al espacio que ella ocupó alguna vez— con cierta arrogancia y soberbia para decirle que ella se ha marchado de su lado porque él así lo permitió. En cierto modo, da a entender que él pudo haber evitado el rompimiento y el distanciamiento si hubiera querido; sin embargo, tenía pensado otro plan para su antigua pareja. 

Todo esto se reafirma en el segundo verso en donde el protagonista dice que en cualquier momento puede detener la partida de su antigua pareja. Esto porque él piensa que la mujer no podrá permanecer mucho tiempo sin su cariño y terminará regresando a su lado. De manera bastante ególatra y soberbia, el narrador menciona que, sin que su pareja esté consciente de esto, él es su dueño. Una vez concluida la primera estrofa, se podría concluir que el protagonista quiere demostrar su superioridad, el dominio que ejerce sobre su antigua pareja y, sobre todo, el hecho de que él no está dispuesto a dar el primer paso hacia una reconciliación, sino que está a expensas —y bastante seguro— de que será ella la que termine volviendo a su lado, habiendo triunfado de esta manera él. 

En la segunda estrofa continúa desarrollándose la misma idea. El protagonista invita a su antigua pareja a viajar por el mundo para que pueda, así, conocer a muchas personas. Todo esto con la idea de que ella sea capaz de experimentar y relacionarse con ellos y así pueda darse cuenta de que no encontrará a alguien mejor que él. Nuevamente, el toque de soberbia y orgullo sale a la luz, ya que menciona que él desea ser comparado con todas las personas que ella conozca —y que bese—, pensando que él terminará siendo, siempre, superior a todos los demás. En cierto modo, él piensa que su pareja, al terminar la relación, ha renunciado a algo muy preciado y que nunca podrá recuperar por más que lo intente. 

No obstante, en el coro de la canción (el cual podría fungir como la tercera estrofa) él da pie a la existencia de una minúscula posibilidad de que su pareja encuentre a alguien que realmente la comprenda —como él alguna vez lo hizo— y procure. Si esta “extraña” y difícil situación llegara a presentarse, el protagonista estaría dispuesto a ceder y a dar la media vuelta (marcharse, retirarse, dejar de pensar en ella) y a desaparecer de su vida tal y como lo hace el sol al anochecer. 

Dentro de todo el orgullo, soberbia y egocentrismo que había mostrado hasta el momento el protagonista, resulta interesante el hecho de que se muestre abierto a esta posibilidad de que exista alguien “mejor” que él, con el que su pareja pueda volver a ser feliz. En cierto modo, reconoce de que es posible —difícil, pero posible— de que exista alguien superior a él que lo termine obligando a dar la media vuelta de manera definitiva. 

 

Análisis de la música:

Esta versión de la canción (la presentada en el vídeo en esta misma página) comienza con una larga introducción que podría dividirse en dos partes: 1) una balada que emula la melodía de la pieza musical completa y 2) una transformación a un bolero que “prepará”, en cierto modo, al oyente para el comienzo de la interpretación vocal. 

En el primer fragmento musical es posible identificar algunos instrumentos de cuerda entre los que termina predominando la guitarra que interpreta la línea melódica. La transición entre los dos momentos musicales podría resultar algo brusca gracias a la incursión de instrumentos como la trompeta y otros de la familia de las cuerdas como los violines. 

La inigualable voz de Luis Miguel no tarda en incorporarse a la canción tras la segunda mitad de la introducción. Después de la primera repetición de la canción se presenta un breve fragmento musical a manera de intermedio idéntico a la segunda parte de la introducción.

 

 

 

Por: Alfonso Ortega Mantecón.

@PonchoCorax