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JamásMónica Naranjo

Ficha Técnica

Título de la canción: Jamás.

Cantante: Mónica Naranjo.

Álbum: Lubna.

CompositoresMónica Naranjo, Pepe Herrero.

Disquera: Sony BMG.
Año: 2015.

Género musical: Ópera, Rock.

Análisis​

 

 

Después de varios años de silencio musical, la cantante Mónica Naranjo regresa con el lanzamiento de su producción discográfica más reciente. Se trata del álbum titulado Lubna, material compuesto por más de 15 temas inéditos de la española donde el rock y la ópera llegan a fusionarse en el peculiar estilo que Naranjo ha ido esbozando desde su disco Tarántula. Jamás fue el primer sencillo promocional del álbum lanzado en diciembre de 2015, una canción bastante compleja —tanto en la interpretación como en la lírica—, misma que será analizada a continuación.

 

Análisis de la lírica:

Como Mónica Naranjo ha acostumbrado en sus canciones más recientes, dentro de la lírica de éstas yace una complicada y trágica historia. En este caso, en Jamás se presenta el relato de una madre que se enfrenta a la pérdida de su hijo adolescente debido a una mortal enfermedad. 

La narración de la lírica cuenta con distintos tiempos cronológicos. En la primera parte —la operística e interpretada como una aria— se sitúa en un tiempo presente en el que una mujer desconsolada por una pérdida del pasado se lamenta por su situación y se dispone a contar su trágica historia a otra persona que la está escuchando. Posteriormente, se pasa a un estilo de interpretación similar al rock en donde se realiza un flashback a lo que vivió la protagonista con su hijo. En los coros, se regresa al presente y a la situación actual de la narradora. 

Cabe señalar que en las diferentes estrofas que conforman la segunda parte de la canción se intercalan diversas voces —interpretadas por la misma Mónica Naranjo— que funcionan para especificar algunos detalles dentro de la narración, como si se trataran de situaciones que la protagonista se niega a contar a los demás, pero que está consciente de ellos. Una vez aclarados estos elementos, se procederá a comenzar con el análisis de la canción. 

En la primera parte de la canción, la narradora cuenta a otra persona que la alegría ha sido borrada de su vida por completo. Llegó a profesar profundamente el amor hacia otra persona —todavía no se da a entender que se trataba de su hijo—, pero esto se ha terminado. La protagonista no ha sido capaz de superar esta trágica pérdida y vive, todavía, en los recuerdos del pasado. Esto se expresa a la perfección en el cuarto verso en el que confiesa que todavía vive exprimiendo su juventud. Asimismo, ella da a entender que siempre que intenta dejar el pasado atrás termina incurriendo en la misma nostalgia y regresando al mismo estado de añoranza en el que se encuentra atrapada. 

Después de estos versos se da la transición a la segunda parte de la canción que ha adoptado, ya, un ritmo más parecido al rock. Ésta comienza con el que se convertirá en el coro de la canción, en el que la narradora se da ánimos a sí misma para superar la pérdida de su hijo. Ya se ha cansado de verse derrotada y es por esto que está dispuesta a volver a luchar en la vida y cuando tenga que morir, lo hará con dignidad y no como una mujer que se dio por vencida. Ante todo, es importante destacar que ella está consciente de la fugacidad e impredecible que puede resultar la vida, es por esto que luchará hasta el final, sin saber cuándo pueda presentarse éste. 

A continuación, se da el salto en el tiempo hacia el pasado en donde la narradora cuenta qué fue lo que le sucedió y que la hizo cambiar por completo. Ella narra que tuvo un hijo que fue concebido en un buen hogar, el bebé contaba con rasgos físicos similares a los del padre y de ella misma: “La mitad era él, la mitad era yo”. Ante todo, destaca quede desde que llegó a su vida, supo que sería un ser especial. No obstante, esta paz que se dio en su vida no duró mucho. 

El hijo de la protagonista enfermó súbitamente y le fue diagnosticada una enfermedad terminal en la que se presentó una especie de cuenta atrás en donde se sabía que, poco a poco, el niño iría perdiendo su salud hasta llegar al trágico final. Lo que resulta más conmovedor de esta situación es el hecho de que el hijo aceptó con madurez e inteligencia su destino y fue preparando a su madre para el desenlace. Resulta importante señalar que en ningún momento se hace mención del padre, por lo que se podría suponer que se había marchado de la vida de ambos personajes. 

En este fragmento, la segunda voz adquiere una función de presentar datos adicionales acerca de la narradora — que ella ha omitido, seguramente para no parecer egocéntrica ni aclamarse a sí misma— que permiten tener una concepción más completa acerca de la situación. Entre estas intervenciones figuran datos como el hecho de que se trataba de un buen hogar en el que el niño creció, que ella era una buena madre, que el hijo se marcharía a otro lugar (moriría) y, sobre todo, que con el quiebre de la salud de él, también la salud mental de la madre se vería fuertemente afectada. 

Después de esto se presenta otra repetición del coro donde se añade un verso adicional en el que la narradora afirma que ya no se considerará una perdedora o una fracasada y, tampoco, se rendirá ante lo que la vida presente en su camino. 

En la segunda estrofa continúa la narración donde se cuenta la muerte del hijo de la protagonista. Ésta se dio en un hospital en donde él se encargó de despedirse de su madre mostrando siempre su “luz” y su pureza. Finalmente, falleció (voló) llevándose su bondad y su virtud. Su madre quedó envuelta en una profunda depresión que llegó a rebasar las fronteras de la locura. 

Ahora, se revela la identidad de la otra persona y de la mujer que ha intervenido constantemente en la narración apoyando a la protagonista. Se podría entender que se trata de su madre, ya que afirma que en ella ha encontrado el apoyo que necesitó en aquellos tiempos tan duros para ella. En la soledad, ella fue capaz de darle el coraje y la pasión que necesitaba para afrontar los sucesos, ya que —al ser mujer (y seguramente madre) también— supo darle los ánimos y la esperanza necesaria para volver a empezar su vida y dejar atrás ese momento trágico. 

Se presenta otra repetición del coro, tras ella se puede apreciar la resolución del conflicto de la protagonista. Afirma que jamás se rendirá nuevamente, sino que volverá a luchar contra cualquier obstáculo que la vida sitúe frente a ella. Por otra parte, está consciente de que siempre regresará a su mente el recuerdo de su hijo que la remontará a ese duro golpe que recibió: “Lo sé, hay que volver a golpear esa pared”.

 

Análisis de la música:

Al tratarse de un género experimental que consiste de la función de la ópera con una balada-rock, la musicalización de Jamás llega a presentar instrumentos propios de cada uno de estos géneros musicales. En específico, durante la primera parte de la canción predominan los instrumentos propios de una orquesta de cuerdas como los violines y los violonchelos, así como algunos de viento. La cantante modula su voz en un tono bastante dulce y bastante más agudo de lo que se escuchará posteriormente. 

No tardan en añadirse algunos toques de rock con la llegada de la batería, el bajo y la guitarra eléctrica. La transición a la segunda parte se encuentra marcada por un breve intermedio en donde un piano adquiere el papel principal. Ya en el coro es posible distinguir por lo bajo un coro de voces que no se encuentran pronunciando palabra alguna, sino sólo un arreglo vocal. 

En las estrofas, la musicalización cambia por completo, ya que los instrumentos —seguramente para ejemplificar que se trata de un simple recuerdo o una narración del pasado— se simula el sonido de una caja de música, cosa que ayuda al oyente a adentrarse en la situación que está siendo narrada en la lírica. Cuando la segunda voz llega a manera de réplica de la primera, ésta cuenta con un ligero efecto de eco y la intensidad es menor a la otra. Después de la segunda estrofa se presenta un nuevo puente musical que indica que se ha llegado al clímax narrativo dentro de Jamás, una pieza musical bastante innovadora por la fusión de géneros y la misma cuestión narrativa.

 

 

 

 

Por: Alfonso Ortega Mantecón.

@PonchoCorax