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(I've had) The Time of my Life- Bill Medley, Jennifer Warnes

Ficha Técnica

Título de la canción: (I've had) The Time of my Life.

Cantantes: Bill Medley, Jennifer Warnes.

Álbum: Dirty Dancing.

CompositoresFranke Previte, John DeNicola, Donald Markowitz.

Disquera: RCA.
Año: 1987.

Género musical: Soft Rock.

Análisis​

 

 

Análisis de la letra:

Pocas canciones son tan reconocidas y famosas como (I’ve had) The Time of my Life, interpretada por numerosos artistas y grupos desde su nacimiento en 1987 y perteneciente al soundtrack de la cinta Dirty Dancing (Emile Ardolino, 1987). A grandes rasgos, esta canción presenta la historia de dos enamorados que han encontrado —después de una ardua búsqueda— la felicidad al encontrarse uno al lado del otro. 

Esta composición comienza con la afirmación del narrador masculino de que está experimentando el mejor momento de su vida. La misma lírica en inglés le da un aire de exclusividad a esta afirmación con las palabras “The Time”, ya que se trata de algo único y particular que difícilmente puede volver a repetirse. Este narrador continúa diciendo que nunca había vivido una situación similar con anterioridad, sino que es algo completamente nuevo para él. En esta misma estrofa afirma que toda esta felicidad se la debe a ella —su pareja—, de esto no tiene ninguna duda, ella ha llegado para completar lo que le hacía falta. 

Su compañera no tarda en adicionarse a la interpretación para reafirmar que también se encuentra viviendo el mejor momento de su vida y que todo se lo debe a él, quien es que transforma todo en un momento mágico para ella. 

Después de esta primera estrofa y un breve puente instrumental, el narrador masculino regresa a un primer plano para brindar un poco de contexto que permite entender por qué se encuentra en un momento tan especial para él. Después de haber esperado por mucho tiempo a que llegara una persona realmente valiosa con la que pudiera compartir su vida, la indicada ha llegado, ha encontrado a alguien que se encuentra a su lado en la adversidad y en la calma. 

Nuevamente, la narradora asume el rol protagónico para complementar lo que dijo su compañero diciendo que todo se alineó para ellos y para que pudiera florecer la relación, como si se hubiese encontrado escrito con anterioridad: “We saw the writing on the wall”. Incluso, la relación le parece tan idílica hasta el grado de considerarla una fantasía mágica que difícilmente podría hacerse realidad. Ahora, esta supuesta ficción ha terminado por vencer a la verosimilitud y se encuentran viviendo todo lo que soñaron por mucho tiempo. 

La pareja de narradores se unen en la interpretación de los siguientes versos en donde presentan cuáles son los sentimientos que profesan el uno para el otro. Afirman que la pasión es visible en ellos y que se aprecia en la simple manera en que se miran el uno al otro. Inclusive, resulta casi imposible para ellos disimular lo que sienten entre ellos, no hay manera de disimular el amor que existe en aquella relación. 

Cuando las situaciones les impiden demostrarse este amor, se limitan a tomarse de la mano sin que nadie más se percate de ello. Todo esto porque ambos comparten esa urgencia de reafirmarse que se tienen el uno al otro en cualquier momento. Afirman —en un juego de versos— que nunca se hastiarán o cansarán el uno del otro, ya que nunca podrán agotar ese amor que se profesan mutuamente. A esta estrofa procede una repetición del coro, que originalmente había sido la primera estrofa. 

Después de él se presenta una nueva estrofa en donde ambos personajes continúan reafirmándose el amor. El narrador masculino especifica que no se trata sólo de un amor físico, sino que su alma también se ha involucrado en él, cosa que hace que la desee y ame cada momento más. La narradora le pide que no tenga miedo a perder el control y que dé rienda suelta a sus sentimientos, no ganan nada ocultando lo que sienten el uno del otro. 

La pareja ha vivido numerosas experiencias hasta el grado de poder afirmar que se conocen a la perfección entre ellos y que incluso ya saben qué es lo que pasa por la mente del otro cuando le pide que se quede a pasar la noche con él. 

La canción concluye con tres repeticiones más del coro que no hacen más que reafirmar que los dos narradores se encuentran viviendo los mejores momentos de su vida. Un punto que resulta importante destacar de esta canción, es que únicamente se consideran los aspectos positivos de esta relación y que la composición no muestra atisbo alguno de un problema, cosa que probablemente haga que ésta se encuentre entre las canciones predilectas de los oyentes y que no cuente con grandes índices de desagrado. 

 

Análisis de la música:

(I’ve had) The Time of my Life no cuenta con una introducción musical, sino que la profunda voz de Bill Medley es la que comienza a narrar la situación directamente. En cierto modo, este detalle le da un toque romántico a la canción, al mismo tiempo que involucra al oyente en la historia de los dos protagonistas. En un segundo plano, unos arreglos creados a través de teclados o sintetizadores acompañan al intérprete durante esta primera estrofa-coro de la canción. 

En los dos últimos versos, Jennifer Warnes se involucra en la pieza generando un contraste llamativo entre las diferentes tesituras que se escuchan en (I’ve had) The Time of my Life. Esta alternancia se encontrará presente en los casi cinco minutos que dura la canción, cosa que permite darle un mayor dinamismo. Las voces únicamente cantan al unísono en el coro, lo que señala que se trata del fragmento más importante de la composición. 

En cuanto al resto de la instrumentación —una vez que es superado la primer estrofa-coro—, se agregan otros instrumentos como la batería, el bajo, la guitarra eléctrica y más arreglos con sintetizadores. Casi al final se presenta un puente musical en donde un instrumento de viento, seguramente un saxofón, adquiere el rol protagónico en este solo.

 

 

 

 

Por: Alfonso Ortega Mantecón.

@PonchoCorax