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El triste - José José

Ficha Técnica

Título de la canción: El triste.

Cantante: José José.

Álbum: El triste.

Compositor: Roberto Cantoral.

Disquera: RCA.
Año: 1970.

Género musical: Balada.

Análisis​

 

 

Análisis de la lírica:

En 2019, México perdió a una de sus voces masculinas más importantes y trascendentes de las últimas décadas: José José, intérprete que, de la mano de importantes compositores como Roberto Cantoral, Armando Manzanero y Rafael Pérez Botija, entre otros, logró dejar como legado una lista considerable de canciones que forman parte, ya, del acervo clásico y repertorio de la música mexicana. 

“El triste” es, sin duda alguna, la canción más icónica del intérprete mexicano. Ésta fue compuesta por Roberto Cantoral y se presentó, por vez primera, en el II Festival Mundial de la Canción Latina. Según varias anécdotas, la lírica fue compuesta por Cantoral tras la muerte de su madre. 

La canción, de manera muy general, habla del sufrimiento del narrador tras la separación forzosa de un ser amado. En ningún momento se especifica si se trata de una separación ocasionada por la muerte o por un rompimiento amoroso, pudiendo contemplar ambas causas como motivo de la pena del protagonista de “El triste”. En la letra, además de expresar su dolor, el narrador da a entender que los recuerdos y las memorias que vivió al lado de aquella persona especial lo sumen en la tristeza, a la vez que le dan el impulso necesario para seguir viviendo. 

La separación —ya sea por la muerte o por una ruptura amorosa— se introduce al oyente desde el primer verso de la canción, donde el narrador expone que sufrió bastante al momento en el que se ésta se presentó. Algo que contribuyó a que la pena fuera mayor fue el hecho de que la separación tuvo lugar en un momento importante para ambos, en donde la relación era firme, sólida y se encontraba en su mejor momento. 

Asimismo, se menciona que “hasta la golondrina emigró” al momento en que llegó ese “adiós” al que se refiere el narrado en el primer verso de la canción. Esto puede ser entendido de la siguiente manera, la golondrina goza de un simbolismo especial, siendo considerada, por los marineros, como la primera señal de que la tierra firme se encuentra cerca; en este sentido, el hecho de que la golondrina haya emigrado, aún cuando estas aves tienden a permanecer en un mismo sitio, emula o representa la pérdida de tierra firme o de la estabilidad en la vida del narrador. 

La segunda estrofa prosigue presentado el estado anímico del narrador tras la abrupta separación. Lo que antes desprendía alegría, luz y color se ha tornado en algo melancólico o depresivo bajo la óptica del protagonista de la canción. En lugar de que vea las olas como la llegada del agua a la costa lo ve a la inversa, “los mares de las playas se van”. De igual manera, los colores se han tornado grises para él, como una representación de la nostalgia y depresión que se encuentra viviendo en este momento, donde todo se ha convertido en un sinónimo de soledad para él.

En el precoro, el narrador comienza a presentar una serie de preguntas y cuestionamientos retóricos centrados en su propio futuro, ante la incertidumbre de qué hará ahora con su vida. En primera instancia, se cuestiona o pregunta, con cierta duda, si alguna vez volverá a ver a esa persona tan especial para él. Asimismo, comienza a cuestionarse acerca de cómo reconstruirá su vida, dando a entender que ya se había acostumbrado a vivir al lado de la otra persona y, prácticamente, con la pérdida, tendrá que aprender a vivir nuevamente con esta ausencia (“No sé qué de mi vida será, sin el lucero azul de tu ser, que no me alumbra ya”). 

El coro de la canción expresa la encrucijada en la que se encuentra el narrador. Éste afirma que quiere permanecer hundido en la pena y dolor que siente por la pérdida —“hoy quiero saborear mi dolor”—, puesto que, como se mencionará más adelante, esta añoranza y los recuerdos de su vida junto a esta persona, son capaces de atormentarlo y hundirlo en la depresión, al mismo tiempo que le dan ánimos e impulsos para salir adelante (“no saben que pensando en tu amor he podido ayudarme a vivir”). Por esto mismo pide a los demás que no sientan compasión ni piedad hacia él, sino que lo dejen vivir su pena (o luto) a su manera que lo agobia y reconforta a la vez. 

La tercera y última estrofa de la canción se centra en la manera en que los demás ven al narrador y, de igual manera, en ésta se expresa la paradoja en la que vive entre el dolor y la esperanza. Las otras personas lo consideran como “el triste” o como un individuo que no ha podido superar esta separación, puesto que siempre está hablando acerca de quien desapareció de su vida. No obstante, no logran comprender que detrás de estas añoranzas y lamentaciones por la ausencia, también yace la esperanza de seguir viviendo y de salir adelante. La canción concluye tras la repetición del coro y de esta estrofa. 

Análisis de la música:

 

La musicalización de “El triste” va ad hoc con el tono dramático y melancólico que predomina en la canción. Una introducción creada por una pequeña orquesta sirve de antesala a la que se convertirá en una de las interpretaciones más memorables de la música en español. Una vez que la inconfundible voz de José José se incorpora a la canción, la musicalización se distinguirá por la presencia de una guitarra en un primer plano —a manera de bolero— junto con algunas percusiones que marcan los compases de la pieza musical. 

En la segunda estrofa se incorporan otros instrumentos como un ensamble de cuerdas, el bajo y la batería. Conforme llega el coro se presenta un clímax musical que culminará en un breve silencio, tanto vocal como instrumental, que da pie al estribillo de “El triste”. En éste, además de los instrumentos ya mencionados, es posible distinguir también otros de viento. Tanto la interpretación vocal de José José como la gran musicalización de esta canción convirtieron estos versos de Roberto Cantoral en una de las canciones en español más conocidas y que, sin duda alguna, continuará ocupando un lugar especial en la historia de la música mexicana. 

 

 

 

Por: Alfonso Ortega Mantecón.

@PonchoCorax