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El cine- Mecano.

 

 

El cine –conocido como el séptimo arte– ha sido la fuente de inspiración de muchos artistas y creativos. La experiencia que se vive dentro de una sala de proyección es única y cautivadora, incluso ha dejado marcados a algunos espectadores. Dedicaré dos semanas a analizar canciones que nacieron tras la proyección de una película. Esta semana presento el análisis de la canción “El cine” interpretada por el famoso grupo español Mecano.  

 

Análisis de la letra:

La letra de “El cine” habla de los elementos más representativos del séptimo arte en la época en la que fue compuesta. Se podría decir que esta canción es una crónica de la visita a una sala de cine musicalizada. 

En la primera estrofa se explica lo que vive la narradora al encontrarse esperando el momento de acceder a la sala de proyección. Había una larga fila en la puerta de la sala, debía de tratarse de una película muy esperada y, seguramente, se trata de un estreno que ocasionó que se conglomerara gran cantidad de personas. La protagonista logró llegar a su lugar en la fila antes de que se indicara que no había cupo suficiente. 

La fila comienza a avanzar, la protagonista logra colarse para encontrar un lugar que no se encuentre muy delante ni tampoco hasta atrás. Como es costumbre, todos los espectadores de la película permanecen en sus asientos unos cuantos minutos esperando a que todos ocupen sus respectivos lugares y acaben de acceder a la sala. En la pantalla sólo se ve una leyenda que invita a los visitantes a visitar el bar del cine, con el fin de conseguir mayores consumidores. Si analizamos esto podemos concluir que las salas de cine no han cambiado mucho desde esa época, hoy escuchamos pequeñas cápsulas de audio donde se anuncian las distintas promociones de la dulcería y de la taquilla. 

Las luces se apagan al fin y comienza la proyección. La letra menciona que una chica con una antorcha aparece en la pantalla ocupando así su lugar, estos versos hacen referencia a la cortinilla de presentación de Columbia Pictures donde aparece una mujer sosteniendo una antorcha parada sobre un pedestal rodeada de nubes. Consideran que esta imagen es un preludio que anuncia la llegada de algo emocionante.

Finalmente comienzan a proyectarse las primeras escenas de la película que todo mundo ansiaba ver. Como se acostumbraba en la época, los créditos se presentaban al inicio –como siempre debería ser– ahí pueden leer “lo nombres y apellidos de los que serán actores, directores, productores y demás”. Desde inicios del siglo XXI, los directores han optado por trasladar los créditos al final debido a que muchas personas se cansaban de esperar a que comenzara la película (inclusive había muchos que se quedaban dormidos durante los créditos de inicio). Pero ahora, los actores son los únicos que se llevan los créditos por su actuación a lo largo del filme y todo el equipo que colaboró en la realización del filme quedan olvidados porque la mayoría de los espectadores abandonan la sala cuando comienzan a proyectarse los créditos. ¿Acaso alguien recuerda el nombre del productor de la última película que vio en el cine? El antiguo modelo de créditos obligaba al espectador a enterarse de quién había estado detrás de toda esa creación. 

Tras los créditos se empiezan a ver los escenarios y personajes que conforman la trama de la historia. Se van atando los cabos que permiten comprender a la perfección la diégesis del filme. “El ruido de las fábricas al despertar, los olores y colores de la gran ciudad me hicieron sentir que yo estaba ahí”. El cine, al ser un medio audiovisual permite al espectador involucrarse realmente en la trama hasta el grado de escuchar qué es lo está ocurriendo e imaginarse los distintos olores que hay en la escena filmada. Con los avances tecnológicos actuales se han implementado efectos de movimiento y olores en las famosas salas de cuarta dimensión (4D) que permiten al espectador involucrarse aún más en la película. 

Dejando a un lado la cuestión sensorial, en la lírica se narra que el cine también es capaz de transmitir emociones y de generar una especial conexión con el espectador que llega a sentirse identificado ante alguna situación. “El cuerpo de esa chica que empezó a temblar cuando el protagonista la intentó besar. Me hicieron sentir que yo estaba allí, que era feliz”. Esto ocurre principalmente en las películas con temática romántica donde muchas personas se sienten identificada con algún personaje ya que han vivido la misma experiencia, han sufrido lo mismo y, en algunas ocasiones, ver que otras personas –aunque sean ficticias– han pasado por lo mismo les brinda consuelo. 

Ahora, la lírica se encarga de abordar algunos elementos técnicos del desarrollo de la película. Menciona los zoom-in y los zoom-out que permiten al espectador involucrarse aún más en la historia que se está contando. Los distintos recursos de la cámara sirven para transmitir distintas sensaciones en la audiencia. Por ejemplo, una cámara subjetiva le permite a un espectador sentirse parte de lo que está ocurriendo, un plano holandés puede sembrar un aire de misterio o suspenso en una escena. 

Continuando con la narración de la crónica, la canción menciona que ocurrió un apagón. El público –como sigue haciendo hoy en día cuando se presenta algún problema técnico– responde con silbidos y gritos pidiendo a los encargados de la cabina que arreglen lo ocurrido. En México sería común escuchar alguna que otra mentada o el tradicional grito de “Cácaro” (termino del cual se explicará su significado en el análisis de la siguiente semana. En el caso de la película descrita en la canción, el apagón ocurrió durante una escena importante o de cierta relevancia: “tensa situación, la chica ya estaba desnuda cuando se cortó”. 

La canción continua explicando qué ocurre cuando se logra arreglar el problema y llega el anhelado final de la película. Al concluir una proyección, la mayoría de las personas se dirigen a sus acompañantes tras todo el silencio que reinó en la función para preguntarles qué les pareció lo que vieron en la pantalla grande. Los murmullos van adquiriendo mayor volumen hasta ser ya una conversación normal. 

La gente se dispone a salir de la sala formando una larga fila similar a la de entrada para abandonar la sala. “Y un desfile de zombis que abandonan el local”. La protagonista reflexiona acerca de lo que vivió durante esa hora y media que duró la proyección. Pudo sentirse lejos de sus problemas, utilizó al cine como un refugio ante su problemática. “Durante hora y media pude ser feliz comiendo chocolate y palomitas de maíz, sintiendo que era yo, el que besaba a aquella actriz”.  ¿Quién puede resistirse a acudir a un cine y no comprar unas palomitas de maíz u otras botanas que se ofrecen ahí?

 

Análisis de la música:

“El cine” es una canción construida con una métrica muy precisa como es costumbre del grupo Mecano. La rima resulta muy agradable para el oyente y lo envuelve en la trama. Los instrumentos que figuran en la canción son principalmente sintetizadores. La dulce voz de Ana Torroja hace imaginar al oyente que él estuvo ahí: “me hicieron sentir que yo estaba allí, que era feliz”. 

Alfonso Ortega Mantecón

@PonchoCorax

 

 

 

 

ÁLBUM

 

Ficha Técnica

Título de la canción: El Cine.

Grupo: Mecano.
Álbum: Siglo XXI.

Compositor: Ignacio Cano.

Disquera: Sony Music.
Año: 1981-2009.

Género musical: Pop.