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Don't stop believin'- Journey

Ficha Técnica

Título de la canción: Don't stop believin'.

Grupo: Journey.

Álbum: Escape.

Compositores: Jonathan Cain, Steve Perry, Neal Schon.

Disquera: Columbia Records.
Año: 1981.

Género musical: Pop. Pop Rock.

Análisis​

 

Análisis de la lírica:

Don’t stop believin’ es una canción que ocupa un lugar especial dentro de la música estadounidense. Se trata de una composición que ocupó los primeros puestos al momento en el que se estrenó y el álbum. Asimismo, ha regresado a los puestos de popularidad con los diferentes covers que se han hecho de esta pieza musical, siendo, quizás, el más conocido el realizado por el elenco de la serie televisiva Glee (Ian Brennan, Brad Falchuk, Ryan Murphy, 2009-2015) en el año 2009.
A grandes rasgos, Don’t stop believin’ es una canción que habla de las posibilidades y la lucha por encontrar a la persona indicada en la vida para dejar atrás, así, a la soledad. Todo esto, prestando atención a las pequeñas cosas y coincidencias que permiten que uno pueda encontrar a su otra mitad o, simplemente, a otra persona con la cual se sienta seguro y bien acompañado.
En la primera estrofa se presta atención a estas pequeñas coincidencias que pueden traer consigo cambios significativos en la vida de los implicados. Para esto, se recurre a un caso modelo en el que dos jóvenes, con orígenes y situaciones completamente diferentes se encuentran casualmente y se suscita algo nuevo para ambos. Se trata de una chica proveniente de un pequeño pueblo, quien ya se encontraba acostumbrada a la soledad y, por otra parte, de un joven proveniente del sur de Detroit. Ambos personajes, por azares del destino, abordan el mismo tren sin tener un rumbo claro o bien definido. Será en este sitio en donde se dé el encuentro que los cambie para siempre.
Se presenta un breve salto de tiempo en esta narración para pasar a una segunda estrofa en donde dos personajes —pudiendo ser la chica y el joven que se encontraron anteriormente en el tren u otros dos individuos completamente desconocidos— se encuentran en un sitio parecido a un bar (un sitio con algo de humo, un cantante en el fondo, el olor a vino y a perfume barato). El simple hecho de que se sonrían entre sí puede abrir grandes posibilidades para ambos, como lo podría ser compartir la noche o pasar un buen momento. Nuevamente, la canción presta atención a los pequeños detalles o situaciones que pueden traer consigo situaciones inesperadas y con grandes consecuencias. Así como los dos personajes del tren se encontraron o como se dio la química entre los asistentes al bar, estas son coincidencias que suceden, comúnmente, en el día al día (“It goes on and on, and on, and on”).
En el coro de la canción se explica el verdadero sentido de la narración presentada hasta el momento. A pesar de que la gente muchas veces puede pasar por momentos de gran soledad, en la lírica de esta composición se da a entender que sólo resta esperar y no dejar de creer en el momento en el que se presente una oportunidad que pueda cambiar la vida de una pareja de individuos para bien. En cierto modo, esta composición de Journey da a entender que siempre debe existir la fe y la esperanza y, sobre todo, se recalca la idea de que las cosas suceden naturalmente, sin la necesidad de forzarlas.
Siguiendo esta misma idea, en el coro se menciona que por las calles —haciendo una referencia al mundo en general— abundan las personas (extraños entre sí) que se encuentran a la espera de que este encuentro específico ocurra. Sus sombras buscan en la noche iluminadas únicamente por las luces de la calle (por los faroles), en la espera de encontrar a alguien que los haga salir de esta espera. La mención de las sombras y la noche podría ser un símil de “oscuridad” en la vida de una persona atormentada por la soledad, momentos en los que anhela encontrar a aquella persona que lo ayudará a encontrar nuevamente la luz.
Posteriormente, en la tercer estrofa es posible encontrarse con un cambio importante en la narración. Para empezar, es posible percatarse que el narrador se ha convertido en un personaje más de la canción y, en cierto modo, se sincera con el oyente presentando su propia experiencia en esta búsqueda constante. Afirma que él mismo se encuentra trabajando arduamente por encontrar aquello que pueda “saciarlo” (aquello que satisfaga el gran vacío o soledad que siente en su vida).
Sin embargo, el narrador no es el único que se encuentra en esta búsqueda, ya que los demás se muestran ansiosos y harán todo lo que esté a su alcance para “saciar” o “apaciguar” a esta soledad que los aqueja. Se menciona que son individuos que harán lo que sea para satisfacerse y que pagarán lo que sea necesario para sentirse un poco acompañados bajo la falsa idea de que será la última vez en que tendrán que hacerlo. Esto se refiere, evidentemente, al hecho de que pagan por compañía (prostitución).
No obstante, en esta búsqueda constante del ser humano por aquello que anhela tanto algunos ganarán y otros perderán. Esto se ejemplifica mediante un verso en el que se menciona que sólo algunos nacieron para cantar blues, lo cual podría ser entendido como que sólo algunos nacieron para conocer el amor verdadero. Asimismo, esta búsqueda es una constante que está destinada a repetirse continuamente en un ciclo sin fin (“The movie never ends”).
Es así como llega la parte final de la canción en donde yace el mensaje central de la peiza musical: el no dejar de creer, de soñar y de tener fe en la idea de que algún día se dará el anhelado encuentro en el que el individuo conocerá a aquella persona que hará que el individuo que vagó tanto tiempo entre las sombras de la noche pueda ser iluminado por aquellas luces de la noche.

 

Análisis de la música:

A la usanza del pop-rock de los ochenta, en Don’t stop believin’ predominan instrumentos como los teclados, la guitarra eléctrica, el bajo y la batería. Asimismo, es posible encontrar algunos sutiles arreglos creados a través de sintetizadores. En la primera parte de la canción es posible distinguir un acompañamiento musical creado, prácticamente con el teclado y la guitarra eléctrica.
Este esquema se mantiene hasta llegar al coro de la canción en donde es posible distinguir la presencia de un coro de voces masculinas que acompañan a la del intérprete de las primeras estrofas. Ahora, la batería juega un papel más importante y los instrumentos han incrementado considerablemente su tempo, situación que se encontrará presente hasta los últimos segundos de esta gran composición de Journey.

 

 

 

 

 

Por: Alfonso Ortega Mantecón.

@PonchoCorax