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Déjenme llorar- Carla Morrison

Ficha Técnica

Título de la canción: Déjenme llorar.

Cantante: Carla Morrison.

Álbum: Déjenme llorar.

CompositoraCarla Morrison.

Disquera: Cosmica Records, Intolerancia Records.
Año: 2012.

Género musical: Indie Pop.

Análisis​

 

Análisis de la lírica:

Carla Morrison ha logrado posicionarse como una de las artistas más exitosas del denominado Indie Pop o del pop alternativo mexicano hasta el grado de hacerse acreedora a dos premios Grammy Latino. En este caso, este análisis abordará su canción Déjenme llorar, la cual cuenta con una colaboración especial de Leonel García en los coros de la misma. Ante todo, se trata de una pieza musical cargada de una gran melancolía, una melancolía que envuelve a la protagonista tras un rompimiento amoroso en el cual no se pueden solucionar las cosas. 

Comenzando con la letra, la narradora menciona en la primera estrofa que ha estado recordando aquellos momentos que vivió al lado de su antigua pareja. En esta reflexión interna, ella ha analizado todo lo que ella hizo para él y viceversa. Resulta importante señalar que, hasta este punto, no es posible encontrar algún reproche o rencor por parte de la protagonista, sino que simplemente se encuentra recordando los buenos momentos —y no los negativos— que vivió al lado de su compañero. 

Sin embargo, todo este viaje por sus recuerdos la ha conducido a la melancolía hasta el grado de que ha olvidado el resto de las cosas que tiene que hacer, estando ahora sentada en el suelo recordando. La narradora afirma que está pensando que quiere a su antigua pareja, pero inmediatamente corrige esto cambiando el tiempo del verbo al pasado: “que te quise tanto”; esto último refleja la lucha interna de la protagonista por convencerse a sí misma de que esa relación ha quedado en el pasado y que no puede seguir queriendo algo que se ha marchado de su vida para siempre. No obstante, termina desistiendo al decir que siente que el amor de su compañero es un elemento indispensable o necesario en su vida. 

En el coro de la canción se plasmará toda la carga emocional de la narradora. En el primer verso de éste —mismo que da nombre a la pieza musical—, la protagonista se dirige, seguramente, a todas aquellas personas que intentan consolarla y que constantemente le recomiendan que deje todo atrás. Les pide que la dejen llorar libremente. Esto resulta muy importante para ella, ya que desea desahogarse en soledad antes de continuar con su vida. En cierto modo, le está guardando luto —o se está despidiendo como se menciona en el coro— a aquella relación que terminó abruptamente. Aunque ella está devastada, únicamente se está despidiendo de lo que llegó a anhelar y que ahora sólo la atormenta para seguir adelante. 

A diferencia de otras canciones que abordan esta temática, la narradora no se encuentra ensimismada, no guarda rencor, ni ansía desesperadamente el retorno de su pareja; por lo contrario, está consciente de que esto ha terminado y que debe salir adelante. Lo que más desea es dejar atrás ese amor que le sigue profesando a su antigua pareja para así lograr que su mente recupere la razón. Ante todo, ella está consciente que no existe solución o remedio alguno para lo que ocurrió, lo hecho está hecho. 

En la segunda estrofa se presentan algunos recuerdos de los momentos que la protagonista pasó con su pareja, éstos seguramente surgieron de la retrospectiva que ella se encuentra realizando. Nuevamente, se destaca el hecho de que no centra su atención en situaciones negativas, sino que busca preservar en su mente los buenos momentos que vivió a su lado: “Fueron tan bellos encuentros, amarnos sin miedo”. 

La protagonista da a entender que se complementaba enteramente con su pareja —“Eres tú la noche y yo tu sueño”— e, incluso, recuerda cierta anécdota en la que él fungía como un cuenta cuentos. Esto último, seguramente hace referencia al hecho de que él era capaz de transportarla a lugares y situaciones que no había experimentado con anterioridad, también es posible que se refiera al hecho de que ella consideraba todo lo que la rodeaba como mágico cuando se encontraba a su lado. 

Estos recuerdos se ven interrumpidos súbitamente por la misma narración, en la cual la narradora pareciera estarse dando cuenta de que está cometiendo un error al continuar añorando aquellos tiempos, ya que debe aprender a desprenderse del amor que continúa profesando hacia su pareja. Se disculpa por haber caído nuevamente en los recuerdos y reafirma que pronto será capaz de olvidarlo. El amor que antes la ilusionaba, ahora únicamente le hace daño sumiéndola en una profunda melancolía —si no es que depresión—, sobre todo, la atormenta la idea de que no hay nada que exista para solucionar lo ocurrido. 

Antes de llegar a las últimas repeticiones del coro, la narradora rompe con la estabilidad que había predominado en su discurso presentando dos versos en donde sale a la luz cierto rencor por parte de ella, incluso, se podría entender como una amenaza. “Pero amor como el mío no hallarás por ahí, porque este amor apuesta hasta por mí”. En estos versos, la protagonista da a entender que su antigua pareja jamás encontrará a alguien que lo ame como ella lo ha hecho. Esto último da a entender que fue él quien decidió dar por terminada la relación, un elemento que se había ignorado en toda la narración.

 

Análisis de la música:

La musicalización presente en Déjenme llorar encaja a la perfección con el tema central de la composición: la melancolía. La introducción consiste en varios sonidos electrónicos acompañados por lo que pudiera ser un piano o un teclado. Al momento en que comienza a cantar Carla Morrison se aprecian varios acordes de una guitarra que sonarán paulatinamente, prácticamente las estrofas se interpretan a cappella

En el coro la guitarra adquiere un ritmo más fluido e, incluso, se distingue una batería por lo bajo, cosa que no resta el carácter melancólico que se ha apreciado hasta el momento. Al llegar a la segunda estrofa, parte de la musicalización presentada en el coro prevalece todavía. La canción concluye tras varias repeticiones del coro. 

 

 

 

Por: Alfonso Ortega Mantecón.

@PonchoCorax