© 2019 by El analista de canciones  All rights reserved. Alfonso Ortega Mantecón. Esta página es una obra intelectual protegida por la Ley Federal del Derecho de Autor, puede ser reproducida con fines no lucrativos, siempre y cuando no se mutile, se cite la fuente completa y su dirección electrónica; su uso para otros fines, requiere autorización previa y por escrito del Director General de la Página.

 

Aviso de privacidad

Cuando el corazón duele, dos baladas de Roberto Cantoral.

 

En buena medida, se puede afirmar que las baladas adquieren notoriedad por quién las interpreta. Bien es sabido que, por ejemplo, la melodía de “My way” es, por necesidad, una “marca registrada” del fallecido crooner Frank Sinatra.

Así las cosas y, trasladados a un ámbito local, me quiero referir a dos canciones vigorosamente interpretadas –escenificadas en festivales musicales- que movieron al ánimo romántico y a los espíritus amorosos en condiciones de fragilidad sentimental durante la década de los 70´s del siglo pasado.

Las dos canciones, escritas por Roberto Cantoral, son historias de desamor, callejuelas que, irremisiblemente, nos llevarán a un punto último de tristeza, de dolor, de desolación casi existencial. Hay imágenes que, de suyo, nos podrían dejar con un rostro de estupefacción ante la fuerza de sus significaciones: “que, por amarte, como un Cristo me quedé” o bien: “hasta la golondrina emigró, presagiando el final”. Tanto el valor simbólico de un Cristo crucificado como el Apocalipsis anunciado por un ave triste como el imaginario ha colocado a la golondrina, nos podrían colocar en la antesala del Fin de los Tiempos. Así se imaginaba la desolación amorosa entre las audiencias románticas de mediados de los setenta, del siglo pasado. Era, de algún modo, el modo sentimentalista de vivir, y de padecer, el desamor. 

Evidentemente, estas dos canciones, peculiarmente interpretadas por dos cantantes en ascenso (en aquel entonces), les dieron una “vida propia”. Es ya un lugar común afirmar que, tanto El triste como Al final, son piezas que, por méritos propios, les “pertenecen” a José José –en el primer caso- como a Emmanuel, en el segundo. Y, es que hay algunas canciones que, sí, que son “apropiadas” por los cantantes. Quienes crecimos y conocimos el amor y su rostro triste, en los incipientes ochentas, encontramos en estas piezas y en estas interpretaciones, una especie de “tablita de salvación”. 

Ocurre con estas melodías que, para el imaginario social, importa más quién las interpretó que quién las compuso. Pero, evidentemente, estas letras y esa música fueron producto de un talento musical mexicano, de un compositor capaz de comunicar un sentimiento de desamor tan desolador como lo fue en ambas canciones: El triste y Al final. Roberto Cantoral, descansa en Paz, gracias por regalarnos estas melodías.


 

CANCIONES

 

Ficha Técnica

Título de las canciónes: 

-Al final.

-El triste.
Cantantes:

-Emmanuel.

-José José

Compositor: Roberto Cantoral.
 

Mario Castillo Sánchez Hidalgo.

30 de octubre de  1970. 

Es docente en lenguas (español e inglés). Aficionado al futbol, al chisme político y se considera un romántico trasnochado. En sus mocedades gozó (y padeció) al son de las baladas románticas de la época. Está aprendiendo a usar las redes sociales y se esfuerza por no quedarse fuera de los avances tecnológicos.