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The Dance of the Sugar Plum Fairy- Pyotr Ilyich Tchaikovsky

Ficha Técnica

Título de la composición: The Dance of the Sugar Plum Fairy.

Compositor: Pyotr Ilyich Tchaikovsky.

Año de composición: 1892.

Género musical: Ballet.

Análisis​

 

 

Análisis del contexto histórico:

“The Dance of the Sugar-Plum fairy” es una pieza de ballet que pertenece al Acto II del suite “The Nutcracker” compuesto por Pyotr Ilyich Tchaikovsky. La composición está basada en el cuento “The Nutcracker and the Mouse King”.Este ballet es el tercero que compuso Tchaikovsky después de “The sleeping beauty”.
El suite, perteneciente al periodo romántico,  trata acerca de un cascanueces que le es regalado a una joven llamada Clara el día de navidad por su tío; el cascanueces cobra vida a la mitad de la noche y se enfrenta al rey ratón a quien mata. El cascanueces es convertido en príncipe y viaja junto con Clara al reino de los dulces, en donde son recibidos por el hada de azúcar. La pieza pertenece a este momento en el que el hada del azúcar les da la bienvenida al reino. La pieza fue estrenada el 18 de diciembre del 1892.

 

Sentimientos que evoca:

El protagonismo de la celesta, enaltecida por las cuerdas y los vientos, es el sello distintivo de esta pieza.
La pieza da en todo momento una sensación de fragilidad, delicadeza y belleza, y los violines en la entrada dan sensación de sigilo y calma, pero también permite la imagen de una pequeña travesura.
Cuando se terminan de acoplar los instrumentos, claramente se pueden visualizar diversos escenarios, quizá un bosque cubierto de nieve. La agudeza de la celesta, que incrementa en su solo, puede asemejarse con el sonido de los cascabeles y las campanas en navidad, asimismo, esa sensación de delicadeza y dulzura, nos lleva a compararlo con un pequeño terrón de azúcar, el brillo de las estrellas, o el cristal. Cabe destacar que en algunas ocasiones, esta pieza ha sido interpretada en armónicas de cristal.
Los sonidos son notablemente juguetones y rezuman alegría en todo momento; dan sensación de calma y tranquilidad, pero también de complejidad, al tener un juego de notas agudas que son acompañadas por sonidos graves que hacen pensar con mayor rapidez para digerirlas y tener un atisbo de lo que sucederá después.
La pieza me hace pensar en alguien sumamente ágil y travieso, que quizá es hábil para caminar con finura y delicadeza, pero que puede ser igualmente capaz de ser rápido e imperceptible.
Esta composición claramente posee un toque de misterio y suspenso, y por supuesto, nos lleva a pensar en la magia. Permite crear diferentes tipos de escenarios en la mente, y jugar con las imágenes.

 

Análisis de la música:

La canción comienza su entrada de forma lenta y suave con violines para enmarcar el sonido de la celesta, que es ciertamente delicado y cristalino; a continuación aparecen los oboes para contrastar y alternar el sonido agudo y dulce de la celesta, así cierran todos juntos.
Después de esta línea, la celesta resurge en el mismo ritmo y tiempo, junto con los violines, bajo el mismo papel;  las flautas secundan junto con las cuerdas.
Poco a poco la pieza va subiendo y tornándose al mismo tiempo un poco más grave, y los violines cobran mayor protagonismo intermitente a los vientos, dando mayor intensidad a la pieza y llevándola a su clímax.
Pronto la celesta en su solo, adquiere un carácter más fino, casi como un arpa, y los violines irrumpen ligeramente para dar paso a las notas más agudas y delicadas de esta composición, dando la sensación casi como de un staccato, remarcado gracias a los vientos y las cuerdas nuevamente.
Para el final, la celesta aumenta su velocidad y algunas veces se rinde en una competencia con las cuerdas y los vientos, culminando todos a la vez.

 

 

 

 

 

Por: Daniela Molina Duarte.