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Bohemian Rhapsody- Queen

Ficha Técnica

Título de la canción: Bohemian Rhapsody.

Grupo: Queen.

Álbum: A Night at the Opera. 

Compositor: Freddie Mercury.

Disquera: EMI.
Año: 1975.

Género musical: Ópera Rock.  Rapsodia. 

Análisis​

 

“Bohemian Rhapsody” es, sin duda alguna, una de las mejores canciones en la historia de la humanidad. A pesar de su larga duración, en ningún momento llega a resultar tediosa y el oyente puede escucharla cuantas veces quiera, siguiendo asombrándose por la magnificencia presentada en cada verso de esta composición. 

Han existido numerosas versiones acerca de qué tema en específico versa la canción. Las diversas teorías se explican en el análisis del contexto histórico. Para la realización de este análisis o explicación de la lírica se seguirá el hilo conductor más difundido y popular: la historia de un hombre que ha cometido un asesinato y ahora los demonios lo atormentan por lo acontecido.

 

Análisis de la letra:

El caso presentado en la letra de “Bohemian Rhapsody” podría llevar al oyente a recordar y relacionar la historia del protagonista con la obra El extranjero de Albert Camus o, incluso, a Fausto de Goethe o de Marlowe por varios elementos que yacen en la canción. 

En la primera estrofa —casi a cappella—, el protagonista comienza a dudar de su situación actual. Se pregunta si realmente está despierto o si todo fue una simple fantasía. El mundo que ve a su alrededor lo hace dudar acerca de si se trata de la vida real o de una ilusión. Hasta el momento no se ha brindado dato alguno que permita inferir qué es lo que está atormentando al narrador de la canción. 

Metafóricamente explica que ha quedado atrapado tras un derrumbe. Con esto se podría interpretar que lo que ha hecho el protagonista lo ha hundido y no lo deja ser libre nuevamente. Pareciera como si estuviera enterrado vivo. La realidad de lo acontecido no lo deja descansar en paz y en su mente todo da vueltas. 

Ante esto toma unos minutos para reflexionar acerca de lo que ha hecho. Al ver el cielo se percata de su insignificancia en el mundo. ¿Por qué habrían de tenerle lástima o compasión los demás? Él es sólo una persona en el mundo, nadie se preocupará si él se va o viene por donde sea. Aquí ya se puede comenzar a entender qué sucede. El protagonista parece haber cometido un crimen —posiblemente se dejó dominar por el enojo y por la ira— y ahora se ha arrepentido al ver que su vida jamás podrá ser la misma que antes. El simple hecho de que el viento sople ya no tiene importancia alguna en su vida, a la cual considera como terminada. 

En la siguiente parte de la canción ya se brindan los detalles importantes que permiten una mejor comprensión de la lírica. Esta estrofa completa consiste en un supuesto diálogo entre el protagonista y su madre. Él le cuenta lo ocurrido, ya que probablemente sienta que la ha defraudado y, simplemente, necesita desahogarse con alguien más buscando una posible comprensión. Le comunica que ha matado un hombre con una pistola —la causa de este comportamiento se ignora. 

Él, que otrora había sentido que la vida apenas comenzaba, se ve obligado a cambiar por completo su proyecto de futuro. Todas sus metas, planes e ideales quedaron desechados al momento en que tiró del gatillo que puso punto final a la vida de aquel hombre que es considerado como una víctima. Ahora se convertirá en un fugitivo de la justicia y, lo que podría resultar más atormentador que pasar varios años en la cárcel, el remordimiento no dejará de acosarlo continuamente. 

La reacción de su madre —como es de esperarse— resulta de desilusión y de lamento. Ella se suelta a llorar a sabiendas de que su hijo ha cometido el peor error de su vida y que ella no podrá ayudarlo de ninguna manera. El protagonista parece percatarse de que ha causado un gran daño a su madre al involucrarla en ese asunto, ahora ella ha perdido la imagen que tenía de su hijo; el orgullo que provino de su vientre se había convertido en un asesino de un momento a otro. El narrador se despide para siempre de su madre diciéndole que no fue su intención herirla de esa manera, pero le asegura que nunca más volverá. Posiblemente ha tomado la decisión de huir a otro sitio o de terminar con su vida. Al momento de decirle adiós a su progenitora le pide que siga adelante como si nada le importara acerca de él. Le está pidiendo que lo borre de su vida. 

La siguiente estrofa consiste en las dudas que envuelven la mente del protagonista. Se pregunta si será adecuado escapar de la justicia o si debe terminar con su vida. Considera de que es demasiado tarde para dar un nuevo giro a su destino, lo hecho está hecho, como la lírica lo dice: “mi hora ha llegado”. Los escalofríos lo atacan y causan fuertes dolores en su cuerpo, la tensión a la que se encuentra sometido comienza a causarle estragos físicos y un gran agotamiento mental. 

A un inicio parece considerar la idea de entregarse a la justicia y afrontar las consecuencias de sus actos. Es por esto que se despide de todos diciéndoles que debe partir necesariamente (no lo hace en persona) sino sólo considera en su mente que deberá dejar atrás a todas aquellas personas que alguna vez significaron algo en su vida y encarará a la verdad. Pero, tras acordarse nuevamente de su madre, afirma que no quiere morir y que desearía no haber nacido. Aquí, probablemente, ya esté considerando la idea de suicidarse o —es posible— que haya pensado que en la cárcel no sobreviviría mucho o sería condenado a muerte por el asesinato que ha cometido. Está consciente de que su vida está arruinada para siempre. 

La canción pasa a otra de sus partes donde se presenta ya la problemática psicológica que tiene el protagonista. Sus propios demonios y el asesinato que ha cometido lo atormentan. Frente a él logra distinguir la silueta de un hombre —probablemente el asesinado— que le causa cierto temor. Varios estudios realizados a asesinos han demostrado que, en la mayoría de los casos, estas personas viven eternamente acosados por las imágenes de sus víctimas. Es por esto que muchos prefieren optar por el suicidio antes de enfrentarse a la realidad. 

En esta misma parte de la canción se presenta un juego vocal que mezcla la voz del protagonista con otras más profundas. Esto simboliza a los demonios que atormentan al narrador y pareciera ser un diálogo que tiene con su propia consciencia. 

Se podría entender que en este fragmento de la canción ha comenzado un juicio o duelo por el alma del protagonista. Figuran los nombres de Galileo (probablemente Galilei) —intelectual condenado por la Inquisición— y el personaje de diversas óperas Fígaro como defensores del nuevo asesino. Él aboga por su causa diciendo que sólo es un pobre muchacho al que nadie quiere. Al decir esto está apelando a la misericordia y a la inocencia buscando salvar su alma (ad misericordiam). 

Sus defensores apoyan la causa que utilizó y añaden que el muchacho proviene de una pobre familia y que merece se le perdone la vida por aquella monstruosidad que ha cometido. Están pidiendo que sea perdonado y su alma no sea condenada. El protagonista interviene preguntando si se le dejará ir. Ante esta duda, sus jueces parecen sentirse ofendidos por el simple hecho de que la haya emitido. Le contestan con una exclamación propia del Corán —“Bismillah!”— que podría traducirse como “¡En el nombre de Dios!” o “¡En el nombre de Alá!”. Aquí comienza un duelo entre las partes del juicio, los jueces afirman que no lo dejarán ir y sus defensores comienzan a suplicar, casi a gritos que se le conceda la libertad. El mismo protagonista se suma a sus defensores pidiendo que se le deje ir. 

El coro de jueces dictamina que no se le dejará ir repitiendo siete veces seguidas la negación. El protagonista hace un último intento por ser liberado, pero parece fracasar en el intento. Al finalizar esta parte afirma que Belcebú —uno de los nombres que recibe el diablo— ha dispuesto ya de un demonio para que lo atormente por toda la eternidad. El juicio ha terminado y su alma ha sido condenada por el crimen que cometió. Pero hay un cabo que ha quedado suelto, ¿cómo llegó el protagonista hasta ese juicio? Esto se aclarará en la penúltima parte de la canción. 

El protagonista parece haber dejado atrás el tono de súplica empleado durante el juicio y ahora se encuentra cargado de ira y rencor. Por el contexto de esta estrofa se puede entender que se encuentra en prisión esperando la condena definitiva. El narrador se dirige a alguien en segunda persona acusándolo(a) de haberlo traicionado. Seguramente confesó a alguien más que a su madre el asesinato —posiblemente a una pareja sentimental— y el otro lo entregó a la justicia. Ahora pareciera que esa persona lo ha ido a visitar en su celda.

El narrador le recrimina lo que ha hecho preguntándole que si cree que todavía puede acudir a apedrearlo y a escupirle en los ojos. Considera la visita como una humillación más. Esa persona había dicho que lo amaba y, sin embargo, gracias a ella se encuentra aprisionado y espera la muerte. “Así que crees que puedes amarme y dejarme morir”. Es aquí donde se entiende a quién se refiere, tras el verso anterior menciona la palabra “baby” que es utilizada como apelativo afectivo. Le reitera que no puede seguir atormentándolo más con su presencia y le suplica que se retire del lugar. 

Finalmente, en la última estrofa se presenta el quiebre del protagonista. Seguramente ha recibido la sentencia resolutoria. Ante la ya esperada condena no tiene otra opción que resignarse a lo que le espera. Dice que ya nada le importa en realidad, su vida ya no tiene sentido alguno. El último verso es interpretado a manera de suspiro que podría servir para liberar toda la tensión acumulada a lo largo de la canción o como una indicación de la expiración de la vida del protagonista.

 

Análisis de la música:

La rapsodia es una pieza que se caracteriza por tener diferentes secciones musicales dentro de ésta en donde se pueden esperar cambios abruptos en la velocidad, ritmo, instrumentación, tono, y demás dentro de la misma pieza, factor que la vuelve sumamente dinámica y difícil de deducir cuando se escucha por primera vez, y que agrega un entorno de fantasía al tono de la pieza. Para poder analizar “Bohemian Rhapsody” llamaremos a estas variaciones “secciones” para poder ver en dónde cambia musicalmente la pieza. 

En la introducción, la canción comienza lenta y suave, casi como un susurro acompañado por voces de registro agudo, y por el piano, éste nos irá llevando por toda la pieza y establece el tono en un principio, que sin duda, es melancólico. A continuación la batería aparece para dar énfasis a la naturaleza de la confesión, le da esa condición de sufrimiento junto con el piano. Hasta ahora hemos mantenido un mismo ritmo que se torna más enfático por la voz y los instrumentos que van complementando. Se incorpora la guitarra y se torna profunda a medida que la voz principal llega al máximo esplendor de esta primera parte de la rapsodia, quedándose en un sólo que adquiere características de arrepentimiento. Aquí la guitarra toma protagonismo y sirve como herramienta divisoria para dar paso a la siguiente sección. 

Volvemos al piano que acompaña a los cánones de voces de diversos registros, es travieso y da un tono irónico junto con la batería al juicio de éstas. En este punto ya ha habido un gran cambio en el ritmo y casi se puede visualizar una obra de teatro en donde se percibe visualiza la escena. Todo esto es antesala de la siguiente sección que se ve marcada por el sólo de guitarra, el más, importante de toda la rapsodia que —para este punto— ya ha cambiado abruptamente la velocidad y ritmo de la pieza, es la parte que mejor expresa el arrepentimiento, el reclamo, y el dolor frente la incertidumbre. 

Para ir a la última sección, la guitarra baja en ritmo para introducir nuevamente a la voz que se ve acompañada nuevamente por el piano, alcanza el mismo ritmo de un inicio, triste y melancólico, y con esto cierra el círculo.

 

Análisis del contexto histórico:

Fue compuesta en 1975 y forma parte del álbum “A Night at the Opera”, influencia que se ve reflejada en esta pieza. 

Por su tono fantástico, que puede llegar a una interpretación de la locura, fue en algunas ocasiones criticada, pero igualmente reverenciada debido a la calidad de la composición. Como ya se mencionó anteriormente, la rapsodia es una pieza que tiene muchos cambios, esto no sólo hace que goce de fluidez y dinamismo, sino que su composición es de alta complejidad a la hora de adaptar los cambios y que se observen adecuados en ésta. Cabe mencionar que las composiciones de rapsodias datan de un par de siglos atrás, y que grandes exponentes como Debussy y Gershwin han hecho composiciones de esta índole, incluso han existido rapsodias sobre otras composiciones tales como: “Rapsodia en un tema de Paganini” de Rachmaninov, por tanto es utilizada en diferentes géneros y épocas, y en este caso, unifica los géneros clásicos y operísticos con el rock.

En cuanto a “Bohemian Rhapsody”, han surgido varias teorías alrededor de ella. Algunos individuos se inclinan a pensar que a través de la composición Freddie Mercury está dando a conocer su homosexualidad. Otras teorías apuntan a la idea de que la canción no tiene en realidad algún sentido o trama, sino que únicamente fueron palabras que el compositor ordenó para generar una obra agradable para el oyente. Sin embargo, sin importar su verdadero origen, esta rapsodia seguirá siendo una de las canciones más importantes y majestuosas del siglo XX. 

 

 

 

 

Por: Daniela Molina Duarte y Alfonso Ortega Mantecón.